lunes, 24 de agosto de 2026

Hay vientos de cambio: buenos y malos

Ayer, domingo 23 de agosto de 2026, fue otro día crítico para la Iglesia Adventista del Séptimo Día como unidad mundial. Pueden leer en el enlace:

https://www.facebook.com/share/1DYeFeB5wz/?mibextid=wwXIfr

Y me motivó a escribir lo siguiente:

A favor y en contra

Hay diversos temas de doctrina que la Iglesia Adventista del Séptimo Día ha disputado desde el naciente movimiento que comenzó en agosto de 1831 con las prédicas del hermano William Miller acerca del Segundo Advenimiento de Nuestro Señor Jesucristo en 1843 y que fueron aceptadas mayormente por bautistas, metodistas, miembros de la Conexión Cristiana (“hijos de Cristo”), congregacionalistas y presbiterianos. Ninguno de estos temas ha sido fácil y todos causaron rupturas en la Iglesia. Cuando no hubo ruptura confluyeron dos factores: primero, sus promotores no levantaron como principal enseñanza la de la ruptura y segundo, porque la dirigencia reaccionó con medidas administrativas fuertes como botarlos de sus trabajos dentro de la Iglesia.

Las ideas y los sentimientos que predominan en nuestro medio acerca de la actual unidad vigente dentro de la Iglesias Adventista del Séptimo Día en el mundo son por completo opuestos a la realidad. El tema que hoy nos ocupa, la ordenación de mujeres para el pastorado, está en agenda a nivel de los sucesivos Congresoz de la Asociación General (General Conference in Session) desde hace por lo menos 20 años. El punto concreto de si el Congreso de la Asociación General aprueba la ordenación de mujeres para el pastorado de alguna manera ha sido sometido a votación: en 1881, 1990, 1995 y 2015. En el último congreso  (Saint Louis, Misuri, Estados Unidos, julio 2025) no se tocó el tema. En 2015 (congreso en San Antonio, Texas, Estados Unidos) se sometió a votación algo parecido: "¿Es aceptable que la Junta Directiva de la Asociación General autorice a los consejos de las divisiones a hacer provisión para la ordenación de mujeres al ministerio evangélico en sus respectivos territorios según lo consideren oportuno?". El resultado fue: 

  • En contra (NO): 1,318 votos (58.4 %). 
  • A favor (SÍ): 977 votos (41.3 %).
  • Abstenciones: 5 votos (0.3 %).

 Aquí hay varias claves. Primera, esa votación no fue acerca de un tema doctrinario (¿Se puede ordenar a mujeres para el pastoreo?) sino acerca de un tema administrativo (¿Se puede autorizar a que cada división ordene a mujeres  dentro de su división?). Segunda, ¿la democracia es el sistema bíblico de gobierno de su pueblo? La democracia como ahora la conocemos se construyó en el siglo XVIII; por esto, en el Antiguo y Nuevo testamentos no existe la democracia. Cuando la hermana Ellen G. White refiere el “orden perfecto” de las ruedas de Isaías 6 y Ezequiel 1 y 2 era 1899 (finales del siglo XIX) y en 1904 escribió que los miembros de iglesia eligen sus delegados para la Asociación local, estos a sus delegados para la Unión de Asociaciones y estos a los delegados que forman la Asociación General (Testimonies for de Church, vol. VIII, pp. 236-237). En el resumen en español llamado Joyas de los Testimonios aparece en el tomo III, p. 241. No puedo afirmar ni negar que el Espíritu Santo se lo reveló; ese es otro tema de ruptura dentro de la Iglesia. Sin embargo, el tema de la representación fue propuesto por Edmund Burke en 1774, anglicano de la Iglesia de Irlanda.

La realidad de los Congresos de la Asociación General es muy diferente a como lo presentó la hermana White en 1899, que es la feligresía mundial reunida mediante sus delegados. Actualmente, según el Working Policy de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, los miembros del Congreso de la Asociación General tienen tres procedencias, variando en cantidad de un congreso a otro:

  • Hermanos miembros de iglesia: 25 %.
  • Pastores y maestros: 20 %.
  • Dirigentes de la organización y funcionarios de empresas de la iglesia: 55 %.

Ellen G. White y el Congreso de la Asociación General 

La Mensajera del Señor, como ella se llama a sí misma, o la profetisa como la prefieren llamar sus seguidores (me gusta el término profetisa porque, como los profetas de la Biblia, a lo más el 20 % habló acerca del futuro y el 80 % habló amonestaciones), dio tres declaraciones que muestran a plenitud su parecer:

  • 1875: Los acuerdos de Congreso de la Asociación General son la mayor autoridad de Dios. Testimonies for the Church, vol. III 492 
  • 1901: Rechazó que los acuerdos de la administración centralizada sea la voz de Dios. Manuscript Releases, vol. 17, p. 216.
  • 1909: Aclara que no se refiere a "unos pocos hombres", sino a la asamblea global de delegados en congreso. Testimonies for the Church, vol. 9, pp. 260-261.

Por esto, los acuerdos de los Congresos de la Asociación General NO son la voz de Dios. No me importa lo que acuerden o dejen de acordar, me da igual, NO son la voz de Dios. No me muevo de Asociación de 1968 porque aquí estoy desde que tuve uso de razón, aquí conocí a Nuestro Señor Jesucristo (quien dijo de sí mismo “Yo soy la verdad”) y porque, mejor léanlo en Salmos 84:10.

domingo, 20 de septiembre de 2020

Ha caído herido

Ángel Constante Burgos Villacorta ha caído. Así es el pecado, así es la maldad, así es el miserable destino de todos nosotros: ¡muerte segura! Se propuso aumentar la feligresía de nuestra Asociación, una institución pequeña pero compleja. Sin ningún líder religioso conocido fuera de la Iglesia, tampoco sin un líder organizacional que definiera rumbos y le diera sentido a nuestras experiencias. Sin dinero en caja y con deudas vencidas. En noviembre de 1990 aceptó el llamado del Congreso Bienal y aceptó ser nuestro presidente, con mucho en contra. Si en los días del profeta Elías 7,000 no habían doblado rodilla ante Baal, ¿por qué nosotros éramos tan poquitos, tal vez 200, contados alrededor de 11:45 a. m. del sábado, el instante en el que se registra la mayor asistencia? Cómo podíamos ser más si ni siquiera habíamos pagado los sueldos completos de los pastores y la secretaria. Quién podría trabajar en semejantes condiciones. El obrero, ciertamente, es digno de su salario, pero nosotros no éramos dignos del respeto de ese personal. El flamante presidente Burgos en menos de un mes puso al día las deudas y nunca pagó con retraso, antes aumentó los sueldos tres veces en el lapso de dos años, a pesar del shock sobre la economía nacional: devaluación brutal de la moneda en 1992 y paquetazo orquestado entre los ingenieros Fujimori Fujimori y Hurtado Miller, presidente del Perú y premier, respectivamente. En ese lapso contrató para el ministerio eclesiástico al hermano Fabio Rodriguez, anciano ordenado de la Iglesia de Las Quintanas, el único que continúa después de 30 años.

¿Sorochuco, en serio? Qué es eso, dónde queda, si acaso existe. Apenas habían transcurrido cinco meses de su presidencia y sus palabras fueron: “Vamos a respetar esa designación porque es acuerdo del Congreso. El Conversatorio de Jóvenes se va a realizar en Sorochuco” y apagó un conato de controversia. El sábado 3 de agosto de 1991 se congregaron en el mercado de abastos del distrito de Sorochuco, provincia de Celendín, región Cajamarca, más de 700 personas, coronando de éxito el momento central del conversatorio. No dejó nada al azar sino dedicó talento y trabajo duro: él en persona fue a la zona y al regresar a la sede institucional dispuso 150 horas-hombre de presencia ministerial en las provincias de Chota y Celendín. Ningún día, en ningún momento, desde la inauguración del conversatorio, el aforo del templo contuvo a todos los asistentes y muchos tuvieron que escuchar el programa desde afuera, desde la pista y vereda de la calle. Democrático increíble, no recorrió el campo institucional por aplausos y gloria sino por el sentido de honor y del deber cumplido. En cuanto a ese lugar, antes ya había ido pero a trabajar, luego dejó que ministros y dirigentes jóvenes dirigieran el conversatorio. Figureti: jamás. Él ni siquiera fue.

Debe de haber sido su experiencia en la docencia, en dirección escolar y en sindicalismo, lo que le permitieron inspirar confianza en el destino compartido. Era muy fácil estar en desacuerdo con él y coincidir en muy poco, pero no le importaba demasiado ni lo tomaba en cuenta. En cambio, en dos temas capitales su nivel de concesión era cero. Un tema es el antiimperialismo. El otro tema es la fe. Por antiimperialismo entendió que nadie, por muy poderoso que fuera o mucho que tuviera, podría obligarlo a hacer lo que él no quisiera, ni de buenas maneras. Creía en la libertad porque los seres humanos primeramente estamos vivos y luego somos libres; por tanto, el derecho a la vida y la libertad existen antes del reconocimiento institucional de esos derechos. Por fe entendió que Dios ama sin condición. ¿Parece fácil? No es fácil ni simple. La gente hace lo que sea, hasta el sacrificio, por temor al Dios no conocido del Areópago ateniense, porque Él dará en su día el pago a cada uno conforme a sus obras, sostiene; en cambio, la fe enseña que quien se sacrifica es Dios, más aún, antes de nacer todos nosotros él ya se había sacrificado. Su fe, es decir, la certeza de lo que esperó y la convicción de lo que no vio, la fundamentó en la realidad de Su Obra, la obra de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.

A jóvenes y adultos enseñaba haciéndoles que se enseñen a sí mismos porque no siempre él iba a estar al lado de cada quien. Al discrepante lo escuchaba porque lo respetaba en tanto ser humano, lo cual podía parecer que ya iba siendo convencido, hasta que luego de haber escuchado por completo decía su parecer y fijaba la posición institucional, en caso él tuviera el nivel jerárquico para decidir. Eso sí, no abdicaba cargo o encargo alguno. Era tolerante, que es lo opuesto a intransigente, pero no era cambiable ni voluble. Por eso hasta el final fue aprista y adventista del día sábado. Esto último, de los nacidos de la escisión de Iglesia Adventista del Séptimo Día en Perú, en 1968. Y no pudo haber sido de mejor manera, siempre tuvimos en él a un antiimperialista de fe. Navegaba igual en ambos mares porque los entendía como dos partes de la misma realidad de la existencia humana, por eso eran su permanente presente, tanto así que te podía decir en un momento hermano y un minuto después compañero.

Entendía cuando alguien estaba asustado por haberse metido en problemas pero él mostraba frialdad. Con el paso del tiempo eso se impregna en las convicciones propias y se aprende a tomar decisiones bajo tensión sin doblegarse ante el fuerte ni abusar del débil. Uno podía ir del miedo a la angustia pensando que él se mantendría al margen. Error. Él llegaba a exponer su nombre y su persona para favorecer al amigo débil y no volvía a tocar el tema. Pasaban años y para él era como si uno nunca hubiera fallado. Enseñaba a reclamar un derecho conculcado reclamándolo él mismo como si fuera suyo. Luego lo contaba porque era profesor a cada instante y debía enseñar a hacer por uno mismo lo que él había conseguido para uno. Habla y gesticulaba con vehemencia, tal cual habían ocurrido los hechos para demostrar cómo se hace aquello. Celebraba el triunfo del allegado y estaba ahí cuando nadie ni noticia tenía. Le satisfacía el logro ajeno.

Ahora que ha caído herido hará mucha falta. Algunos sentirán más su ausencia porque le han brindado con anticipación un lugar en su consideración. Otros, tras la careta de frialdad, indiferencia y dejadez, tal vez sientan que habrán muerto por dentro un poco.

Querido presidente Ángel Burgos Villacorta: descansa en paz.

 

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sábado, 11 de julio de 2020

De qué trata Apocalipsis capítulos 15 y 16: introducción


La gran ira del príncipe de este mundo


Este versículo describe el tiempo actual, es lo que estamos viviendo y está ocurriendo frente a nuestros ojos: “¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! Porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”. Apoc. 12: 12


“Poco tiempo” no significa milenios, tampoco siglos, sino por el contrario significa que el reloj de la historia universal se ha agotado y solo restan muy escasos instantes para que cual sonido de la alarma terminen los “tiempos peligrosos” en los que vivimos, de los cuales habló el apóstol Pablo en 2° Tim. 3:1 y culmine del “tiempo del fin” que anunció el profeta Daniel (Dan. 12:4, 9).


Culminado este tiempo actual de gran ira del “príncipe de este mundo” (Juan 16:11), nuestro Señor, que es el único santo (Apoc. 15:4), dará en el templo celestial del tabernáculo del testimonio una señal grande y admirable: uno de los cuatro seres vivientes entregará a los siete ángeles siete copas de oro llenas de siete plagas de la ira de Dios para ser derramadas sobre la tierra (Apoc. 15:5, 7, 1). Entonces, ya no será tiempo perdón ni arrepentimiento, misericordia ni compasión, porque esas copas estarán llenas del vino puro de su ira (Apoc. 14:10).


¿Quién podrá librarse de las siete plagas?


El tercer ángel, de Apoc. 14:9-11, dijo a gran voz: “Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero; y el humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. Y no tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre”. Por el contrario, agrega en Apoc. 14:12: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”.


De esta manera, las siete plagas afectarán a quienes tengan la marca de la bestia y adoren a su imagen (Apoc. 16:2). En cambio, quienes alcancen victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre estarán de pie con las arpas de Dios entonando los cánticos de Moisés y del Cordero sobre un terreno que al vidente Juan le pareció como un mar de vidrio mezclado con fuego (Apoc. 15:2,3).


Así como Jacob ya había sido perdonado por su hermano Esaú, a quien le quitó su primogenitura, pero él aún no lo sabía (Gén. 32:7, 33:8-9); así también, los hijos de Dios ya salvados, no sabrán si el Salvador del mundo ha perdonado sus pecados. No que Él no tenga poder para perdonarlos sino que no sabrán si su naturaleza humana caída ha confesado todos sus pecados, uno por uno en cada caso particular; porque, aunque Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad, se requiere la confesión humana específica de cada falta. Bien dice el apóstol Pablo “qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles” Rom. 8:26. Pero, cuando nuestro Señor haya dejado el trono de la gracia y se haya sentado en el trono de la gloria se habrá agotado el tiempo para acceder al oportuno socorro (Heb. 4:16, Mat. 25:31). Entonces, cómo podrán saber si han confesado una a una todas sus transgresiones y una a una todas sus omisiones, porque quien infringe la ley comete pecado (transgresión), pero quien sabiendo hacer lo bueno no lo hace, también es pecado (omisión). 1° Juan 3:4, Sant. 4:17.


Tiempo de angustia para Jacob


El profeta Jeremías al ver estos días exclamó: “¡Ah, cuán grande es aquel día! tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado. En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, yo quebraré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y extranjeros no lo volverán más a poner en servidumbre, sino que servirán a Jehová su Dios y a David su rey, a quien yo les levantaré”. Jer. 7-9. Las palabras ordenadas por apóstol Pablo seguirán siendo cumplidas por un pueblo que las practicó cuando la angustia no era tanta y cuando hubo momentos felices sobre la tierra: “Orad sin cesar” (2° Tesal.5:17).

Lo que sostiene al pueblo en pie no es la intercesión del Sumo Sacerdote porque esta ha terminado y el veredicto de cada caso ya habrá sido adoptado; lo que lo sostiene es la conexión con Cristo, de lo cual dijo “Separados de mí nada podéis hacer” Juan 15:4. Ese pueblo lo constituyen hombres y mujeres que como Elías, estarán dispuesto a tomar agua del arroyo y ser alimentados por cuervos, “Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.” (1° Rey. 17:4, Mat. 10:31. Luego, vendrá la coronación de vida a cada fiel con la transformación de su naturaleza corruptible en incorruptible y de mortal en inmortal. “¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria? (Sant. 1:12, 1° Cor. 15:51, 52, 55).


Las siete plagas

Este es el “tiempo de angustia” profetizado por Daniel, llamado “gran tribulación” por Jesús en Mat. 24:21 y detallado en Apocalipsis caps. 15 y 16. Entonces, “en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen escritos en el libro” Dan. 12:1


Conclusión
 
“Y se dirá en aquel día: He aquí, éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación”. Isa. 25:9

sábado, 4 de julio de 2020

Interpretación de los resultados de las pruebas Covid-19

¿Te han entregado los resultados de tu prueba Covid-19 y no sabes qué significa? Entra a estos link:

Ministerio de Sanidad de España
(Pruebas moleculares y rápidas)

Instituto Nacional de Salud de Perú
(Pruebas rápidas)