miércoles, 8 de abril de 2020

ELLEN G. WHITE EN LA IGLESIA


No se trata aquí de la manifestación del Espíritu Santo a través del don de profecía dentro del movimiento adventista o Iglesia Adventista ni de su aceptación o rechazo dentro de la hermandad sino de su tratamiento formal como creencia. Siendo así, quien sabe el título de arriba debiera leerse como: “La creencia fundamental de los adventistas del séptimo día acerca de Ellen G. White”.
Dos declaraciones de la hermana Ellen G. White acerca de la manifestación del Espíritu Santo en su ministerio debieran ser suficientemente claros acerca de su naturaleza, autoridad y rol; sin embargo, parece que no ha sido así. Se afirma que 1) es profetisa porque al anunciar hechos que no han ocurrido de hecho, lo es, 2) sus escritos al ser inspirados por el mismo Espíritu Santo que inspiró a los escritores de la Biblia, tienen la misma autoridad que la Biblia y 3) su rol no reduce a dar aliento y amonestación a la Iglesia sino a fijar posiciones definitivas en todo tema.

§  Naturaleza de profetisa: «no he pretendido ese título»; «mi obra incluye mucho más de lo que significa la palabra ´profeta´»; «soy la mensajera del Señor». Mensajes selectos, tomo 1, pp. 36, 37
§  Autoridad de la Biblia: «El Hno. J*** quiere confundir los ánimos tratando de hacer aparecer que la luz que Dios me ha dado por medio de los Testimonios es una adición a la Palabra de Dios», «La Palabra de Dios basta para iluminar la mente más obscurecida». Mensajes selectos, tomo 3, p. 33.
Estos puntos podrán ser desarrollados en otra oportunidad. Ahora nos ocuparemos de cómo ha devenido el asunto formal en el transcurso del tiempo.

1.       ESTADO ACTUAL, ABRIL DE 2020.
El Manual de la iglesia vigente se publicó el año 2015 con las modificaciones aprobadas en el Congreso de la Asociación General de ese año. El siguiente Congreso de la Asociación General programado para mayo de 2020, ha sido reprogramado el reciente 19 de marzo de 2020, para ser realizado del 20 al 25 de mayo de 2021, siempre en Indianapolis, Estados Unidos.
Se lee bajo el título «Creencias fundamentales de los Adventistas del Séptimo Día»
«18. El don de profecía...»
Fuente: Manual de la iglesia, 2015, p. 164.

2.       ¿LA IASD SIEMPRE HA TENIDO ESTA CREENCIA FUNDAMENTAL? No.
§  No aparece en los manuales de 1932, 1940, 1942, 1951 ni 1963.
§  El primer Manual de Ia iglesia apareció en 1932, el actual es de 2015.
§  Esta creencia fundamental recién fue aprobada en el Congreso de la Asociación General de junio de 1966, en Detroit, Michigan.

3.       ESTA NUEVA CREENCIA SE INCLUYÓ POR PRIMERA VEZ EN 1967.
§  Manual de la Iglesia de 1967, p. 37
§  Creencia fundamental #19.
§  Se añadió a la creencia incluida desde 1932 (Manual de la iglesia, 1932, p. 184) el siguiente texto:
§  «… El don del Espíritu de profecía es una de las marcas que identifican a la iglesia remanente (1 Cor. 1:5-7; 12:1-28; Apoc. 12:17; 19:10; Amós 3:7; Oseas 12:10, 13). Ellos [los adventistas del séptimo día] reconocen que este don se manifestó en la vida y ministerio de Ellen G. White». Por cierto, una creencia se sustenta en versículos de la Biblia; pero este último añadido en azul, no los tiene.


4.       EL VOTO BAUTISMAL
Sin embargo, el voto bautismal (expresión del manual de 1932, #8, p. 60) menciona a  Ellen G. White como depositaria del don de profecía, difiere del examen a los candidatos al bautismo (expresión del manual de 1966, #18, p. 78) en cuanto a que no menciona a Ellen G. White). El «voto bautismal» y el «voto alternativo» del manual vigente (expresiones del manual de 2015, #8, pp. 46-47) no mencionan a Ellen G. White.

5.       SUCESIVAS MODIFICACIONES
Desde entonces, el texto de la creencia fundamental acerca de los escritos y ministerio de Ellen G. White, ha sido modificado varias veces:
§  Manual de la iglesia, 1932: no aparece esta creencia.
§  Manual de la iglesia, 1967: aparece como creencia fundamental.
§  Manual de la iglesia, 1980: se incluye el texto “sus escritos son una continua y autorizada fuente de verdad” (p. 40).
§  Manual de la iglesia, 2015: se cambia el texto de 1980 por este “Sus escritos hablan con autoridad profética” (p. 168).

NOTA PERSONAL: Sostengo que la hermana Ellen G. White habló y escribió inspirada por el Espíritu Santo. En términos bíblicos no es profetiza sino la mensajera del Señor. Ninguno de sus escritos tiene la autoridad de la Biblia sino que esta basta para todo ser humano, creyente y no creyente. Sus errores de historia e interpretación profética, en tanto ser humano, aún como instrumento en manos del Señor, son de su sola responsabilidad. El rol de sus escritos es alentar y amonestar a todo ser humano. «Dios tendrá en la tierra un pueblo que sostendrá la Biblia y la Biblia sola, como piedra de toque de todas las doctrinas y base de todas las reformas. Ni las opiniones de los sabios, ni las deducciones de la ciencia, ni los credos o decisiones de concilios tan numerosos y discordantes como lo son las iglesias que representan, ni la voz de las mayorías, nada de esto, ni en conjunto ni en parte, debe ser considerado como evidencia en favor o en contra de cualquier punto de fe religiosa». El conflicto de los siglos, p . 653.

domingo, 5 de abril de 2020

Daniel 8:14, el día de juicio y el juicio investigador

"DANIEL 8:14, THE DAY OF ATONEMENT AND THE INVESTIGATIVE JUDGMENT" (en inglés) es título del manuscrito completo de 992 páginas que el pastor Desmond Ford presentó al Gracer View Sanctuary Review Commitee (10 al 15 de agosto de 1980). Entiendo este manuscrito como el estado pleno y final de estos estudios acerca de Daniel y Apocalipsis que profunció en la University of Manchester cuando cursaba su segundo PhD, que optó con su tesis "The Abomination of Desolation in Biblical Eschatology". Sus puntos de vista y su negativa a retirarlos a favor de la posición oficial de la Iglesia Adventista del 7° Día le costaron el retiro del pastorado.

Link para descargar el manuscrito

Link para descargar la tesis

sábado, 4 de abril de 2020

EL DÍA Y LA HORA


Mat. 24:36
«Pero del día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre»
Mar. 13:32
«Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre»
Si de algo el pueblo adventista debiera tener vergüenza es de haber dicho al mundo que nuestro Señor Jesucristo vendría el 22 de octubre de 1843, y como todos sabemos, no vino. No contentos con esto, por segunda vez supuestamente encontraron que la Biblia dice lo que no dice: revisaron sus cálculos, corrigieron las partes que creían erradas, y lanzaron una nueva fecha: pero tampoco vino. El fin de la historia en ese tiempo fue que de unos 50 mil creyentes quedaron reducidos a 100: el 99.8% perdido. En nuestros días y en nuestra congregación, el pastor Elmo Amaya expuso en el Conversatorio de 1997, en Bagua Chica, que en el año 1998 empezaría la persecusión y la Segunda Venida sería el año 2000. No ha sido el único atrevido: recuerdo tambien predicar lo mismo, con la Biblia y el Conflicto de los Siglos en la mano, en la Iglesia de Las Quintanas al hermano Daniel Abanto papá, de la Iglesia de Chepén.
¿Tan difícil es darse cuenta que el día y la hora nadie sabe? Escrito está: «nadie sabe». Pretender descubrir esto destruye la fe porque destruye la certeza de lo que se espera y arruina la convicción de lo que no se ve. Si un cálculo aproximado fuera posible ¿creen que Jesús no lo habría hecho o descubierto en las profecías de Daniel?
Que nadie se quiera pasar de listo pretendiendo que puede llegar a saber más que nuestro Señor Jesucristo. ¿Alguien cree que Jesús no estudió las Escrituras o que tal vez no conoció las profecías de Daniel? En Luc. 16:29, 31 citó a Abraham, Moisés y los profetas, y antes, en Luc. 13:28 citó a Abraham, Isaac, Jacob «y a todos los profetas». Hay una expresión especial: «hijo de hombre» (no confundir con otra expresión parecida «hijo de los hombres», en Gén. 6:4 o «hijos de un varón», en Gén. 42:11) que se aplica a un tipo especial de hombres. Se llama «hijo de hombre» a Ezequiel (Eze. 43:10), a Daniel (Dan. 8:17). Ambos tienen en común que comunican a la raza humana la Palabra de Dios, por eso los llamamos profetas (Amós 3:7). Estos «hijo de hombre» son los profetas a quienes Dios manda a profetizar contra los profetas de Israel (Eze. 13:2). Jesús es el «Hijo del Hombre» (Mat. 8:20) a quien Daniel vió «como un hijo de hombre» (Dan. 7:13).
Cuando Jesús enseñaba en el templo, a sus apóstoles y a la multitud, e incluso cuando fue tentado por Satanás citaba las Escrituras (en Mat. 19:4 se refirió a Gén. 1:27; en Mat. 15:4 citó a Éxo. 20:12; en Mat. 4:4 citó a Deut. 8:3; en Mat. 4:7 citó a Deut. 6:16; en Mat. 15:7-8 citó a Isa. 29:13). Reconoció a las Escrituras como fuente de verdad contra el error («Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios» Mat. 22:29).
Jesús no ha dado día y hora de su Segunda Venida pero sí dijo qué señales habrán.
«Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamiento» Isa. 56:8-9.
Oseas 4:6 «Mi pueblo fue destruido, por le faltó conocimiento»

lunes, 30 de marzo de 2020

PRINCIPIO DE DOLORES


Asustados porque el presidente, sus 19 ministros (18 más la ministra de Salud que renunció) y todos los periodistas dan a entender que todos nos podemos infectar del nuevo virus y morir, en términos religiosos hemos recordado el “principio de dolores” registrado en Mateo 24 y Marcos 13; Lucas 21 habla de estos hechos sin mencionar la expresión principio de dolores. Quisiera nos preguntemos: 1) qué significa esa expresión, 2) qué relación tiene con la actual pandemia y 3) qué relación tiene con la Segunda Venida de nuestro Señor Jesucristo.
Aquella noche cuando Jesús dijo: “No quedará aquí piedra sobre piedra que no sea derribada”, cuatro apóstoles le preguntaron acerca de “estas cosas” (la destrucción del templo) y acerca de otros dos hechos: su venida y el fin del siglo; son dos preguntas para cada uno de estos tres hechos: ¿cuándo ocurrirá?, ¿Qué señales habrá? Que se las puede esquematizar así:
Hechos \ Preguntas
¿Cuándo ocurrirá?
¿Qué señales habrá?
A. Destrucción del templo


B. Fin del siglo


C. Su venida


La palabra “principio” marca el instante inicial, antes del cual no hay ninguno; por lo que “principio de dolores” es el instante en el cual comienzan los dolores. Aunque Mateo y Marcos no dicen que se trata de dolores de parto, el final feliz de los hechos deja claro que no habla de dolores de otro origen sino de una comparación con los dolores de parto. Este parto es el final del embarazo. Si el embarazo dura aproximadamente 6,480 horas (9 meses x 30 días x 24 horas = 6,480 horas), los dolores del parto vienen en las 18 horas finales del embarazo; es decir, ocurre en 0.28% (18 ¸ 6,480 = 0.0028 = 0.28%) del tiempo del embarazo. Primera conclusión: los “dolores” del fin del siglo durarán muy poco, en comparación con todo el tiempo del fin del siglo.
Cuándo
En Mateo 24 y Marcos 13 se registra la respuesta de Jesús acerca de cuándo serán estas cosas: solo lo sabe el Padre (ni el Hijo ni los ángeles lo saben: no ha sido revelado).
Señales
En Mateo 24 aprecian los siguientes grupos de señales, que corresponden a cada hecho [las letras A), B) y C) son para llenar en la tablita de líneas arriba]:
A)     Mat. 24:5-7, principio de dolores
Entonces:
B)      Mat. 24:9-12, 14, amor enfriado y testimonio
a.       Mat. 24:9-12, tribulación, falsos profetas, amor enfriado
b.      Mat. 24:14, testimonio a todas las naciones
Por tanto:
C)      Mat. 24:15-28, tribulación
E inmediatamente después:
Mat. 24:29-31, Segunda Venida
a.       Mat. 24: 29, señales en el sol, luna, estrellas y potencias de los cielos
b.      Mat. 24:30-31, los escogidos son juntados por los ángeles