domingo, 19 de abril de 2020

NO HAY PERSECUCIÓN


La vida en tiempos de pandemia nos empuja a pensar en las consecuencias en la salud, economía y política de personas, organizaciones y Estados; el enfoque a través de los medios sociales acerca del impacto en esos tres temas es el mismo y deviene en ese orden de importancia. Sin embargo, la cobertura es escasísima a otros dos temas aún más importantes: tecnología y ciencia, desde donde vendrán la cura en forma de vacunas, recetas económicas y programas político-sociales. En ese contexto y en el escenario de los 45 días recientes, desde que llegó la pandemia llegó a Perú, repasemos una profecía. La profecía es esta: «Y también todos lo que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución» 2° Tim. 3:12.

«Y TAMBIÉN»
En los vv. 1 al 9 se explica lo que ocurrirá en «los postreros días».
En los v. 10 al 11 se relata lo que ya había ocurrido al apóstol Pablo.
La expresión «Y también» significa «asimismo» o «de la misma manera»; es decir, lo que se dirá a continuación en los versículos siguientes es semejante a lo que ya se dijo en los versículos previos.

«TODOS»
Esta palabra incluye a cada uno y se usa para expresar la no admisión de excepciones.
Por ejemplo, en Luc. 12:7 Jesús dice: «Pues aún los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, pues; más valéis vosotros que muchos pajarillos». Cuando se refiere a los cabellos se usa la palabra «todos» para expresar que no hay excepción de ni uno de los cabellos y todos están contados; en cambio, cuando refiere a la multitud no dice «todos vosotros» sino simplemente dice «vosotros» para exceptuar a quienes cuyo valor no es comparable con el de los pajarillos. La palabra «todos» también se usa en expresiones que tienen forma negativa (es decir, asociada a la palabra «no»), como vemos en Juan 13:11 «Porque sabía quién le iba a entregar, por eso dijo: No estáis limpios todos».
Expresión en forma afirmativa
Estáis limpios                                    : puede haber excepciones (alguno puede estar sucio).
Estáis limpios todos                        : no hay excepciones (ninguno está sucio).
Expresión en forma negativa
No (estáis limpios)                          : no (puede haber excepciones)
No (estáis limpios todos)             : no (no hay excepciones) = hay excepciones.

«LOS QUE QUIEREN VIVIR»
Aquí hay dos verbos: querer y vivir. Querer es la predisposición para estar en posesión de algo. Vivir es la característica de los seres con capacidad de vida, es decir con autonomía, autorregulación, autodesarrollo y reproducción. Querer vivir es la predisposición para poseer vida.

«PIADOSAMENTE»
La piedad es un misterio. 1° Tim. 3:16 enumera en qué consiste la piedad:
1)      Dios fue manifestado en carne.
2)      Justificado en el Espíritu.
3)      Visto de los ángeles.
4)      Predicado a los gentiles.
5)      Creído en el mundo.
6)      Recibido arriba en gloria.
Estos seis puntos dicen por separado y en conjunto lo mismo: Dios con nosotros y por tanto Emanuel (Mat. 1:23). Toda piedad y justicia están en Dios (Isa. 30:18)

«VIVIR PIADOSAMENTE»
Piedad es el evangelio, es Jesús. Al él se llega por la fe; y por la fe, no en forma personal sino su palabra (Col. 3:16), él vive dentro del creyente (Efe. 3:17). Entonces, en el intento de guardar la ley y no poder cumplirla, la ley conduce al creyente a los pies de Jesús (Gál. 3:24), en quien encuentra justicia y piedad. Vivir piadosamente significa andar como Jesús anduvo. «Por fe andamos, no por vista» significa que andamos con nuestro mejor comportamiento (esto es vista, lo que es visible a la gente) pero ese andar en parte defecto y en parte regenerado, en parte carne y en parte espíritu, que hace el mal que no quiere y no hace el bien que sí quiere, tenido por justo en el cielo (2° Tes. 1:5) y aún pecador en la tierra (Ecle. 7:20), es un andar «puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe» Heb. 12:2. Vivir piadosamente es andar como Jesús anduvo.

«PERSECUCIÓN»
Perseguir es seguir intensamente a alguien con el propósito de impedirle continuar con lo que hace. Por ejemplo: la persecución realizada por el apóstol Pablo contra la Iglesia de Cristo, cuando militaba en el judaísmo, terminaba con personas apresadas, encarceladas y muertas (Hech. 22:4). Asimismo, los judíos perseguían a Jesús para matarlo (Juan 5:16). Para cumplirse en los tiempos del fin, Luc. 21:12 habla de persecución y Mat. 24 habla de tribulación y muerte. Mat. 24:9 habla de una tribulación y Mat. 24:21 habla de otra a la que llama «gran tribulación», la misma que se menciona en Mat. 24:29 y Dan. 12:1.

ESTA PANDEMIA
La pandemia de nuestros días nos está dejando ver que los países que mejor la combaten, primero identifican al virus, segundo, la facilidad y velocidad de contagio, al vector y al huésped, y tercero usan la tecnología disponible en el vector y el huésped. Principalmente tres grupos de tecnologías: 1) relacionadas a asuntos generales tales como: ubicación, identificación individual y condiciones personales; 2) transmisiones inalámbricas; y 3) procesamiento de grandes volúmenes de datos. Con esta misma tecnología hoy ya se puede perseguir a personas en particular y a grupos de personas en general. Entonces, solo falta la orden y quienes vivan como Jesús anduvo pueden ser puestos a disposición de la autoridad civil. Una idea de cuán ubicables somos ahora: 1) En este momento escribo desde una laptop y por Internet se indica exactamente dónde estoy, 2) a mi lado tengo un celular con salida propia y todas mis comunicaciones, incluido la información que he borrado (llamadas telefónicas, interacciones en redes sociales, teletrabajo), y 3) tengo en mi brazo izquierdo un reloj que monitorea mis actividades día y noche, también con GPS, bluetooh y wifi, todo supuestamente con fines de medicina deportiva.

NO HAY PERSECUCION
¿Por qué no hay persecución para mi ni tribulación por mis creencias religiosas, como los hermanos en otras partes del mundo?¿Será que por no vivir piadosamente en Cristo Jesús no estoy ahorita mismo en el grupo selecto de «todos» quienes sí están padeciendo persecución? «Vendrá el Señor de aquel siervo en día que este no espera, y a la hora que no sabe» Mat. 24:50.